Tratamientodelas úlcerasporpresión - PDF Free Download (2023)

Transcripción

1 Tratamientodelas úlcerasporpresión GUÍADEREFERENCIARÁPIDA

2 Tratamiento de las úlceras por presión GUÍA DE REFERENCIA RÁPIDA Desarrollada por el Panel Consultivo Europeo para las Úlceras por Presión (EPUAP) y el Panel Consultivo Nacional para las Úlceras por Presión (NPUAP)

3 Introducción La presente Guía de Referencia Rápida resume las directrices basadas en la evidencia sobre la prevención y el tratamiento de las úlceras por presión. Se ha confeccionado gracias al esfuerzo de colaboración, durante 4 años, del Grupo Consultivo Europeo de Úlceras por Presión (EPUAP) y el Grupo Consultivo Nacional Americano de Úlceras por Presión (NPUAP). La versión más completa de la Guía de Práctica Clínica ofrece un análisis detallado y un estudio de las investigaciones disponibles, evaluaciones críticas de las conclusiones y conocimientos de este campo, una descripción de la metodología empleada para confeccionar esta guía, y los agradecimientos de los editores, autores y otros colaboradores. Esta Guía de Referencia Rápida contiene extractos de la Guía de Práctica Clínica, pero los lectores no deberían basarse únicamente en dichos extractos. Se dispone de copias impresas en inglés de ambos documentos en la página web de la NPUAP ( La Guía de Referencia Rápida ha sido traducida a varios idiomas; estas traducciones están disponibles en el sitio web de la EPUAP ( El objetivo principal de esta colaboración internacional fue desarrollar recomendaciones basadas en la evidencia para la prevención y el tratamiento de las úlceras por presión que pudieran ser utilizadas por los profesionales sanitarios de todo el mundo. Se utilizó una metodología científica explícita para identificar y evaluar las investigaciones disponibles. En ausencia de evidencias definitivas, se empleó la opinión de los expertos (a menudo apoyada por evidencias indirectas y otras pautas) para hacer estas recomendaciones. Las recomendaciones de la guía estuvieron disponibles para 903 personas y 146 sociedades / organizaciones que se registraron como participantes, provenientes de 63 países de los 6 continentes. La versión final de la guía está basada en las investigaciones disponibles y en la sabiduría acumulada de la EPUAP, la NPUAP y de los participantes internacionales. Sugerencia para la citación La EPUAP y la NPUAP agradecen el uso y la adaptación de las guías a los niveles nacional y local. Sin embargo, solicitamos que se cite la fuente siguiendo el siguiente formato: European Pressure Ulcer Advisory Panel and National Pressure Ulcer Advisory Panel. Prevention and treatment of pressure ulcers: Quick Reference Guide. Washington DC: National Pressure Ulcer Advisory Panel; 2009.

4 Guía Internacional Tratamiento de las Úlceras por Presión: Guía de Referencia Rápida European Pressure Ulcer Advisory Panel & National Pressure Ulcer Advisory Panel 2009 Se pueden obtener copias impresas adicionales a través del Grupo Consultivo Nacional Americano de Úlceras por Presión ( Nota: El copyright de las guías pertenece a la NPUAP y a la EPUAP. Según la ley que regula el copyright, los lectores pueden hacer una copia del documento para uso personal; sin embargo, se prohíbe la realización de múltiples copias

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5 Limitaciones y uso apropiado de esta guía Las guías son recomendaciones desarrolladas sistemáticamente para ayudar a los profesionales médicos y a los pacientes a la hora de tomar decisiones sobre los cuidados sanitarios apropiados para una condición clínica específica. Puede no resultar apropiado seguir las recomendaciones en todas las circunstancias. La decisión de adoptar una recomendación en particular debe ser tomada por el profesional sanitario en base a los recursos disponibles y a las circunstancias propias del paciente en cuestión. Ninguno de los contenidos de esta guía debe ser considerado como consejos médicos para casos concretos. Debido a la rigurosa metodología empleada para desarrollar la guía, tanto la EPUAP como la NPUAP creen que las investigaciones que apoyan estas recomendaciones son fiables y precisas. No obstante, no se garantiza la fiabilidad y precisión de los estudios individuales citados en este documento. La presente guía y cualquiera de las recomendaciones contenidas en la misma tienen únicamente fines educativos e informativos. La información contenida en esta guía era correcta en el momento de su publicación. La investigación y la tecnología cambian rápidamente y las recomendaciones incluidas en esta guía podrían resultar contradictorias con avances que se produzcan en el futuro. Los profesionales sanitarios son responsables de mantenerse al día en lo tocante a las investigaciones y los avances tecnológicos que puedan afectar a sus decisiones en la práctica médica. Los productos citados en esta guía son genéricos. Ninguno de los contenidos de esta guía se debería entender como recomendación de un producto específico. Nada en la presente guía pretende servir de asesoramiento en cuanto a normas de codificación o reglamentos de reembolso.

6 Índice de contenidos Objetivo y ámbito de aplicación 3 Metodología 3 Desarrollo de un Sistema Internacional de Clasificación de Úlceras por Presión 4 Recomendaciones para el tratamiento de úlceras por presión: Clasificación de las úlceras por presión 7 Valoración y supervisión de la curación 7 Papel de la nutrición en la curación de las úlceras por presión 10 Valoración y tratamiento del dolor 11 Superficies de apoyo para el tratamiento de las úlceras por presión 13 Limpieza 23 Desbridamiento 23 Apósitos 25 Valoración y tratamiento de la infección 29 Agentes biofísicos en el tratamiento de las úlceras por presión 31 Apósitos biológicos para el tratamiento de las úlceras por presión 34 Factores de crecimiento para el tratamiento de las úlceras por presión 34 Cirugía para las úlceras por presión 34 Tratamiento de las úlceras por presión en pacientes que reciben cuidados paliativos 36 Agradecimientos 42

7 Objetivo y ámbito de aplicación El objetivo general de esta colaboración internacional fue desarrollar recomendaciones basadas en la evidencia para la prevención y el tratamiento de las úlceras por presión que pudieran ser utilizadas por los profesionales sanitarios a nivel internacional. Un Grupo de Desarrollo de la Guía formado por representantes tanto de la NPUAP como de la EPUAP planificó el proceso de confección de la guía y revisó toda la documentación. Sin embargo, para simplificar la logística, la EPUAP se encargó especialmente de las recomendaciones sobre la prevención de las úlceras por presión y la NPUAP de las recomendaciones sobre su tratamiento. El propósito de las recomendaciones sobre el tratamiento es orientar los cuidados basados en la evidencia que hay que administrar a los pacientes que ya padezcan úlceras por presión. Las recomendaciones sobre el tratamiento se referirán a todos los individuos con úlceras por presión sin importar el entorno en el que se encuentren. La guía está pensada para ser utilizada por los profesionales sanitarios encargados del cuidado de pacientes que ya presentan úlceras por presión. También le servirá de orientación a los pacientes y a sus cuidadores. Los pacientes con úlceras por presión se encuentran por regla general en riesgo de desarrollar úlceras por presión adicionales; por lo tanto, la guía de prevención también debería consultarse por parte de estos individuos. Basándose en los resultados de un análisis de brecha de las guías de tratamiento existentes de las úlceras por presión, se han tenido en cuenta las recomendaciones referidas a las necesidades específicas de varios grupos de población concretos siempre y cuando hubiera evidencias al respecto. Dichos grupos de población incluyen a los individuos con lesión medular, los bebés y los niños, los pacientes críticos, los pacientes bariátricos y los pacientes que requieren cuidados paliativos. Metodología Se ha seguido una metodología rigurosa y explícita para la confección de estas guías. (Vea las Guías de Práctica Clínica para una descripción más detallada). Todas las evidencias fueron revisadas para conocer su calidad. Los estudios individuales fueron clasificados por diseño y calidad (ver Tabla 1). Se evaluó el cuerpo acumulativo de todas las evidencias que apoyaban cada recomendación; se asignó una escala de Fuerza de la evidencia utilizando los criterios de la Tabla 2. Tabla 1. Nivel de evidencia de estudios individuales Nivel 1 Ensayo(s) aleatorio(s) a gran escala con resultados precisos (y con un riesgo de error bajo) 2 Ensayo(s) aleatorio(s) a pequeña escala con resultados inciertos (y con un riesgo de error de moderado a alto) 3 Ensayo(s) no aleatorio(s) con grupos de control concurrentes o contemporáneos 4 Ensayo(s) no aleatorio(s) con controles históricos 5 Series de casos sin grupos de control. Especificar el número de sujetos. Adapatado de Sackett, Ver la Guía de Práctica Clínica para estudiar la metodología empleada en el de desarrollo de la guía.

8 Tabla 2. Escala de la fuerza de la evidencia para cada recomendación Fuerza de la evidencia A La recomendación se ve apoyada por evidencias científicas directas provenientes de ensayos controlados adecuadamente diseñados e implementados en úlceras por presión en humanos (o humanos en riesgo de padecer úlceras por presión), que proporcionan resultados estadísticos que apoyan de manera consistente la recomendación de la guía (se requieren estudios de nivel 1) B C La recomendación se ve apoyada por evidencias científicas directas provenientes de series clínicas adecuadamente diseñadas e implementadas en úlceras por presión en humanos (o humanos en riesgo de padecer úlceras por presión), que proporcionan resultados estadísticos que apoyan de manera consistente la recomendación de la guía (estudios de nivel 2, 3, 4 y 5) La recomendación está apoyada por evidencias científicas indirectas (por ejemplo: estudios en sujetos humanos normales, humanos con otro tipo de heridas crónicas, modelos animales) y/o la opinión de los expertos. Esta guía de práctica clínica está basada en investigaciones actuales y necesitará revisarse en el futuro cuando se publiquen nuevas evidencias. Las investigaciones futuras deberían centrarse en las áreas en las que la evidencia es baja o inexistente. Desarrollo de un sistema internacional de clasificación de las úlceras por presión Como parte del proceso de confección de la guía, la NPUAP y la EPUAP desarrollaron una definición y un sistema de clasificación para las úlceras por presión comunes a nivel internacional. Durante los últimos años, los miembros de las dos organizaciones han mantenido continuos debates acerca de las muchas similitudes existentes entre los sistemas de clasificación de las úlceras por presión de la NPUAP y de la EPUAP. Al publicar una guía internacional sobre la prevención y el tratamiento de las úlceras por presión, consideramos que éste es el momento ideal para desarrollar un sistema de clasificación común que pueda ser utilizado por la comunidad internacional. La clasificación supone una progresión de I a III ó IV, cuando ése no es siempre el caso. Hemos intentado encontrar una palabra común para describir el estadio o grado y no hemos podido. Se sugirió categoría como término neutral que reemplazara a estadio o grado. Aunque le resulte extraño a todos aquellos acostumbrados a emplear otros términos, categoría tiene la ventaja de tener un significado no jerárquico, permitiéndonos así librarnos de las nociones equivocadas de una progresión de I a IV así como de una curación de IV a I. Reconocemos que existe una familiaridad con las palabras estadio y grado, y por tanto, proponemos usar cualquiera de esas palabras (por ejemplo, estadio, grado, o categoría), ya que es lo más claro y comprensible. Sin embargo, opinamos que la ventaja más significativa que se desprende de esta colaboración es el hecho de que las definiciones que se presentan de úlceras por presión y de los

9 niveles de las heridas del tejido cutáneo sean las mismas, aunque un grupo pueda etiquetar una úlcera por presión con la nomenclatura de estadio, grado o categoría. Hemos concluido definir cuatro niveles de heridas. Al reconocer que los términos no-clasificable y herida del tejido profundo se reconocen en Europa como de grado IV, la NPUAP ha decidido ponerlas en una parte separada del texto de la guía. Esta diferencia sigue vigente a la hora de comparar los datos entre países. Definición común de úlcera por presión Una úlcera por presión es una lesión localizada en la piel y/o en el tejido subyacente, por lo general sobre una prominencia ósea, como resultado de una presión, o presión en combinación con cizallamiento. También se asocian con las úlceras por presión un número de factores contribuyentes u otros factores confundidores; la importancia de estos factores todavía no se ha dilucidado. Sistema de clasificación internacional de las úlceras por presión de la NPUAP / EPUAP Categoría / Estadio I: Eritema no blanqueante en piel intacta Piel intacta con eritema no blanqueante de un área localizada, generalmente sobre una prominencia ósea. Decoloración de la piel, calor, edemas, endurecimientos o dolor también pueden estar presentes. Las pieles oscuras pueden no presentar una palidez visible. Otras características: El área puede ser dolorosa, firme, suave, más caliente o más fría en comparación con los tejidos adyacentes. La Categoría / Estadio I puede ser difícil de detectar en personas con tonos oscuros de piel. Puede indicar personas "en riesgo" de desarrollar una úlcera por presión. Categoría / Estadio II: pérdida parcial del espesor de la piel o ampolla La pérdida de espesor parcial de la dermis se presenta como una úlcera abierta poco profunda con un lecho de la herida entre rosado y rojizo, sin esfácelos. También puede presentarse como una ampolla intacta o abierta/rota llena de suero o de suero sanguinolento. Otras características: Se presenta como una úlcera superficial brillante o seca sin esfácelos o hematomas. Esta categoría / estadio no debería emplearse para describir desgarros de la piel, quemaduras provocadas por el esparadrapo, dermatitis asociada a la incontinencia, la maceración o la excoriación. Categoría / Estadio III: pérdida total del grosor de la piel (grasa visible) Pérdida completa del grosor del tejido. La grasa subcutánea puede resultar visible, pero los huesos, tendones o músculos no se encuentran expuestos. Pueden aparecer esfácelos. Puede incluir cavitaciones y tunelizaciones. Otras características: La profundidad de las úlceras por presión de categoría/estadio III varía según su localización en la anatomía del paciente. El puente de la nariz, la oreja, el occipital y el maléolo no tienen tejido subcutáneo (adiposo) y las úlceras de categoría/estadio III pueden ser poco profundas. Por el contrario, las zonas con adiposidad significativa pueden desarrollar úlceras por presión de categoría/estadio III extremadamente profundas. El hueso o el tendón no son visibles o directamente palpables.

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10 Categoría / Estadio IV: pérdida total del espesor de los tejidos (músculo / hueso visible) Pérdida total del espesor del tejido con hueso, tendón o músculo expuestos. Pueden aparecer esfácelos o escaras. Incluye a menudo cavitaciones y tunelizaciones. Otras características: La profundidad de la úlcera por presión de categoría/estadio IV varía según su localización en la anatomía del paciente. El puente de la nariz, la oreja, el occipital y el maléolo no tienen tejido subcutáneo (adiposo) y estas úlceras pueden ser poco profundas. Las úlceras de categoría/estadio IV pueden extenderse al músculo y/o a las estructuras de soporte (por ejemplo, la fascia, tendón o cápsula de la articulación) pudiendo provocar la aparición de una osteomielitis u osteítis. El hueso/músculo expuesto es visible o directamente palpable.

11 Categorías adicionales para los EE.UU. Inclasificable /sin clasificar: Pérdida total del espesor de la piel o los tejidos - Profundidad desconocida Pérdida del espesor total de los tejidos donde la profundidad real de la úlcera está completamente oscurecida por esfácelos (amarillos, de color bronceado, grises, verdes o marrones) y/o escaras (de color bronceado, marrón o negro) en el lecho de la herida. Otras características: Hasta que se hayan retirado suficientes esfácelos y/o escaras para exponer la base de la herida, no puede determinarse su verdadera profundidad; pero será bien de Categoría/estadio III o IV. Una escara estable (seca, adherida, intacta, sin eritema o fluctuación) en los talones sirve como "cobertura natural (biológica) del cuerpo" y no debe ser eliminada. Sospecha de lesión en los tejidos profundos profundidad desconocida Área localizada de color púrpura o marrón de piel decolorada o ampolla llena de sangre debido al daño de los tejidos blandos subyacentes por la presión y/o cizallamiento. Otras características: El área puede ir precedida por un tejido que es doloroso, firme o blando, más caliente o más frío en comparación con los tejidos adyacentes. La lesión de los tejidos profundos puede ser difícil de detectar en personas con tonos de piel oscura. Su evolución puede incluir una ampolla fina sobre un lecho de la herida de coloración oscura. La herida puede evolucionar y llegar a cubrirse por una fina escara. Su evolución puede ser rápida y puede exponer capas adicionales de tejido, incluso aunque se la trate médicamente.

12 Clasificación de las úlceras por presión 1. Utilizar un sistema válido de clasificación de úlceras por presión para documentar el nivel de pérdida de tejidos. (Fuerza de la. 2. No usar un sistema de clasificación de las úlceras por presión para describir la pérdida de los tejidos en las heridas que no sean úlceras por presión. (Fuerza de la. 3. Educar a los profesionales sanitarios acerca de técnicas de evaluación especiales para su empleo con individuos de piel de pigmentación oscura. (Fuerza de la Evidencia = B) Piel intacta: Las úlceras por presión de Categoría / Estadio I y las lesiones que se sospeche que existan en el tejido profundo pueden resultar difíciles de detectar únicamente mediante la inspección visual en el caso de individuos de piel oscura. Evaluar las diferencias en la temperatura de la piel, el color de la piel, la consistencia de los tejidos (es decir, si son blandos o firmes) y el dolor entre las áreas afectadas y el tejido normal cuando la piel está intacta. (Fuerza de la Evidencia = B) Úlceras por presión abiertas: Enrojecimiento inflamatorio provocado por la celulitis y por daños en el tejido. Puede ser difícil de detectar en individuos de piel oscura. Evaluar la piel controlando el calor, el grado de dureza, el dolor o los cambios en la consistencia de los tejidos para identificar la extensión de la inflamación y una posible celulitis y/o cavitación en las úlceras por presión que se presentan como úlceras por presión abiertas (esto es, de Categoría / Estadio II, III, IV y úlceras inclasificables). (Fuerza de la. 4. Educar a los profesionales sanitarios para diferenciar las úlceras por presión de otros tipos de heridas (por ejemplo, úlceras venosas, úlceras arteriales, úlceras neuropáticas, dermatitis asociada a la incontinencia, desgarros de la piel, e intertrigo). (Fuerza de la. 5. Educar a los profesionales sanitarios sobre el uso adecuado del sistema de clasificación y de la apariencia de los diferentes tipos de tejido en lugares en los que se encuentren comúnmente úlceras por presión. (Fuerza de la Evidencia = B). 6. Confirmar la fiabilidad de las clasificaciones con los profesionales responsables de clasificar las úlceras por presión. (Fuerza de la Evidencia = B) 7. No clasificar úlceras por presión sobre membranas mucosas. (Fuerza de la Valoración y monitorización de la cicatrización Valoración de los individuos con una úlcera por presión 1. Completar una valoración inicial del individuo con una úlcera por presión que incluya:

13 Los objetivos de cuidado del paciente y su familia. Si el paciente no puede participar, consultar con la famnilia y/o otras personas significativas. Un historial de salud / médico y social completo. Un examen físico específico que incluya: Factores que puedan afectar a la cicatricación (por ejemplo, perfusión precaria, sensibilidad precaria, infección sistémica) Valoración vascular en el caso de úlceras en las extremidades (por ejemplo, examen físico, antecedentes de claudicación, e índice brazo-tobillo o presión en los dedos de los pies) Pruebas de laboratorio y radiografías cuando sean necesarias Valoración nutricional (ver la sección de Nutrición de esta guía). Dolor relacionado con las úlceras por presión (ver la sección sobre el Dolor de esta guía). Riesgo de desarrollar úlceras por presión adicionales (ver la sección sobre Prevención de esta guía). Salud psicológica, comportamiento y cognición. Sistemas de apoyo social y económico. Capacidad funcional, particularmente en lo tocante a la colocación, postura y la necesidad de equipos y personal de asistencia. El empleo de sistemas de alivio de la presión. Cumplimiento de las medidas de alivio de la presión. Integridad de las superficies usadas para sentarse y acostarse (desgaste). Los conocimientos y opiniones del individuo y / o sus familiares acerca del desarrollo y curación de las úlceras por presión. (Fuerza de la 2. Volver a valorar al individuo si la úlcera no muestra signos de curación como se espera a pesar de proporcionarle cuidados locales adecuados a la herida, redistribuir la presión, y una correcta nutrición. (Fuerza de la Se espera que aparezcan algunos signos de curación en la mayoría de los individuos en el trascurso de 2 semanas. (Fuerza de la Evidencia = B) 2.2. Ajustar las expectativas en vista de múltiples factores (especialmete factores inmodificables) que dificulten la curación de la herida (por ejemplo, una desnutrición persistente, una pobre perfusión, y comorbilidades que se sepa que dificultan la curación de la herida). (Fuerza de la Evidencia = B) 2.3. Informar al individuo y a sus familiares acerca del proceso normal de curación y mantenerles informados sobre los progresos (o falta de progresos) que se produzcan hacia la curación, incluyendo los signos y síntomas que deberían comunicársele a los profesionales sanitarios. (Fuerza de la. Valoración de las úlceras por presión 1.- Valorar la úlcera por presión inicialmente y volver a valorarla nuevamente al menos cada semana, documentando sus hallazgos. (Fuerza de la

14 Se recomienda un período de dos semanas para poder evaluar los progresos que se produzcan hacia la curación. Sin embargo, las valoraciones semanales le proporcionan una oportunidad a los profesionales sanitarios de detectar complicaciones de manera precoz así como la necesidad de cambiar el plan de tratamiento. 2.- Con cada cambio de apósito, observar la evolución de la úlcera por presión que puedan indicar la necesidad de cambiar el tratamiento (por ejemplo, mejora de la herida, deterioro de la herida, mayor o menor exudación, signos de infección, u otras complicaciones). (Fuerza de la 3.- Valorar y documentar fielmente las características físicas como la localización, la Categoría / Estadio, el tamaño, el tipo(s) de tejido, el lecho de la herida y el estado de la piel perilesional de la herida, los bordes de la herida, los trayectos fistulosos, las cavitaciones, las tunelizaciones, el exudado, el tejido necrótico, el olor, la presencia / ausencia de tejido de granulación, y la epitelialización. (Fuerza de la 3.1. Colocar al individuo en una posición neutral que permita medir la herida. (Fuerza de la 3.2. largo y ancho: Elegir un método fiable y uniforme para medir el largo y ancho de la herida para así facilitar la comparación de las medidas de la herida de forma clara a lo largo del tiempo. (Fuerza de la Evidencia = B) 3.3. La profundidad de la herida, las tunelizaciones y las cavitaciones: Elegir un método fiable y uniforme para medir la profundidad. Tener cuidado de no provocar lesiones cuando se mida la profundidad del lecho de una herida o se determine la extensión de una cavidad o tunel. (Fuerza de la 3.4. Utilizar los hallazgos realizados durante la valoración de la úlcera por presión para planificar las intervenciones más idóneas para la curación. (Fuerza de la Las necesidades de tratamiento de una úlcera por presión cambian a lo largo del tiempo, tanto en lo referente a la curación como su deterioro. Las estrategias de tratamiento deberían volver a evaluarse continuamente basándose en el estado actual de la úlcera. Métodos para monitorizar la curación 1.- Valorar el progreso hacia la curación usando uno o más de los siguientes métodos: 1.1. Usar una herramienta válida como la Escala para la curación de úlceras por presión (PUSH ) o la herramienta de valoración de heridas de Bates-Jensen (BWAT), anteriormente conocida como la herramienta para conocer el estado de las heridas por presión (PSST). (Fuerza de la Evidencia = B) 1.2. Usar el juicio clínico para valorar las señales de curación como la reducción de la cantidad de exudado, la reducción del tamaño de la herida, y la mejora del tejido del lecho de la herida. (Fuerza de la

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15 1.3. Considerar el uso de los valores iniciales y series fotográficas (cuando se disponga del equipo necesario) para monitorizar la curación de la úlcera por presión a lo largo del tiempo. Utilizar las técnicas fotográficas estándares. (Fuerza de la 1.4. Considerar el uso de dispositivos de recopilación de datos electrónicos que sean válidos y fiables. (Fuerza de la 2.- Volver a evaluar la úlcera por presión, el plan de cuidados, y al mismo individuo si la úlcera por presión no muestra síntomas de mejora en el plazo de dos semanas (o según lo que se espere dependiendo del estado general del individuo y de su capacidad para curarse). (Fuerza de la 2.1. Esta recomendación se aplica a situaciones en las que el objetivo sea la curación (es decir, que el fin último sea la curación). (Fuerza de la 2.2. Deberían comunicarse inmediatamente los signos de deterioro. (Fuerza de la Papel de la nutrición en la curación de las úlceras por presión 1.- Revisar y valorar el estado nutricional de cada individuo con una úlcera por presión en el momento del ingreso y cada vez que se produzca un cambio en su estado y/o cuando se observe que su úlcera no mejora y / o no empieza a cerrarse. (Fuerza de la 1.1. Derivar a todos los pacientes con una úlcera por presión al dietista para conseguir un diagnóstico precoz y se traten sus problemas nutricionales. (Fuerza de la 1.2. Valorar el estado de peso de cada individuo para determinar su historial de peso y las pérdidas significativas que se salgan del peso normal del cuerpo (cambios >5% en 30 días o cambios >10% en 180 días). (Fuerza de la 1.3. Valorar la capacidad del individuo para comer de manera independiente. (Fuerza de la 1.4. Valorar la idoneidad de la ingesta total de nutrientes (alimentos solidos, líquidos, suplementos orales, alimentación entérica / parentérica). (Fuerza de la Evidencia = C) 2.- Proporcionar suficientes calorías. (Fuerza de la Evidencia = B) 2.1. Proporcionar kilocalorías por cada kilo del peso corporal de los pacientes que padezcan una úlcera por presión. Ajustar la fórmula basándose en la pérdida de peso, el aumento de peso, o el nivel de obesidad. Los individuos con falta de peso o que han perdido peso de manera significativa no intencionadamente pueden necesitar kilocalorías adicionales para detener la pérdida de peso y / o recuperar el peso perdido. (Fuerza de la

16 2.2.Revisar y modificar (liberalizar) las restricciones en la dieta cuando las limitaciones impliquen una menor ingesta de alimentos sólidos y líquidos. Estos ajustes deben ser realizados por un dietista o un médico profesional. (Fuerza de la 2.3.Proporcionar alimentos enriquecidos y / o suplementos orales entre las comidas si fuera necesario. (Fuerza de la Evidencia = B) 2.4.Considerar la utilización de aportes nutricionales (alimentación enteral o parenteral), cuando la ingesta oral resulte inadecuada. Esto debe hacerse de acuerdo con los objetivos del individuo. (Fuerza de la 3.- Proporcionar las proteínas adecuadas para alcanzar un equilibrio de nitrógeno positivo para un individuo con una úlcera por presión. (Fuerza de la Evidencia = B) 3.1. Ofrecer de 1,25 a 1,5 gramos de proteína por cada kilo del peso corporal diariamente a los individuos con una úlcera por presión, cuando esto sea compatible con los objetivos de los cuidados, y volver a valorar la medida cuando su estado cambie. (Fuerza de la 3.2. Valorar la función renal para asegurar que los niveles altos de proteínas son los apropiados para el individuo. (Fuerza de la 4.- Proporcionar y promover una toma diaria de líquidos adecuada para conseguir una correcta hidratación. (Fuerza de la 4.1. Compruebe que los individuos no tengan signos y síntomas de deshidratación: cambios en el peso, la turgencia de la piel, la cantidad de orina, niveles séricos de sodio elevados, u osmolaridad calculada en suero. (Fuerza de la 4.2. Proporcionar fluidos adicionales a los individuos con deshidratación, temperatura elevada, vómitos, sudoración profusa, diarrea, o heridas que drenen abundantemente. (Fuerza de la 5.- Proporcionar las vitaminas y minerales adecuados. (Fuerza de la Evidencia = B) 5.1. Promover que se siga una dieta equilibrada que incluya buenas fuentes de vitaminas y minerales. (Fuerza de la Evidencia = B) 5.2. Ofrecer suplementos de vitaminas y minerales cuando la ingesta de la dieta sea pobre o se confirmen o sospechen deficiencias en la misma. (Fuerza de la Evidencia = B) Valoración del dolor Valoración y tratamiento del dolor 1.- Valorar en todos los individuos el dolor relacionado con una úlcera por presión o su tratamiento. (Fuerza de la Evidencia = B)

17 2.- Valorar en los adultos el dolor relacionado con una úlcera por presión mediante el empleo de una escala válida. (Fuerza de la Evidencia = B) 3.- Valorar el dolor en los neonatos y niños mediante el empleo de una escala válida. (Fuerza de la 3.1. Utilice la herramienta FLACC (Cara, Pierna, Actividad, Llanto, y Consuelo) para los niños desde los 2 meses hasta los 7 años de edad. (Fuerza de la 3.2. Utilice la Escala CRIES (Llanto; necesidad de O2 por saturación >95%; Aumento de los signos vitales; Expresión; Falta de sueño) para los neonatos hasta los 6 meses. (Fuerza de la 4.- La valoración del dolor debería incluir una valoración del lenguaje corporal y de las señales no verbales (por ejemplo, cambios de actividad, pérdida de apetito, defensa involuntaria, muecas y gemidos). (Fuerza de la Prevención del dolor 1.- Usar un elevador o una sábana de transferencia para minimizar la fricción y / o el cizallamiento cuando se recoloque a un individuo, manteniendo la ropa de cama estirada y sin arrugas. (Fuerza de la 2.- Colocar al individuo sin que tenga contacto con la úlcera por presión en la medida de lo posible (ver la sección de Superficies de apoyo y Reposicionamiento). (Fuerza de la 3.- Evitar las posturas que aumenten la presión, como la postura de Fowler mayor de 30º o 90º en decúbito lateral, o la postura de semi-recostado. (Fuerza de la Evidencia = C) 4.- Minimizar el dolor de la úlcera por presión tratando con cuidado todas las heridas; enjuagándolas sin frotarlas innecesariamente durante su limpieza; y protegiendo la piel circundante a la herida. (Fuerza de la Tratamiento del dolor general 1.- Organizar la administración de los cuidados para asegurar su coordinación con la administración de la medicación y que se produzca el mínimo de interrupciones posibles. Establecer las prioridades del tratamiento. (Fuerza de la 2.- Invitar a los individuos a que soliciten un descanso durante cualquier procedimiento que les provoque dolor. (Fuerza de la 3.- Reducir el dolor de las úlceras por presión manteniendo el lecho de la herida cubierto y húmedo mediante un apósito no adherente. (Nota: las escaras secas estables normalmente no están húmedas.) (Fuerza de la Evidencia = B) 4.- Utilizar apósitos que provoquen menos dolor y / o aquellos que normalmente requieran de menos cambios frecuentes (por ejemplo, hidrocoloides, hidrogeles,

18 alginatos, espumas de membranas poliméricas, espuma, apósitos de silicona blanda, y apósitos impregnados de ibuprofeno [no disponibles en los EEUU]). Nota: los apósitos de gasa suelen causar dolor. Ver la sección de apósitos para más información. (Fuerza de la 5.- Para un individuo con dolor provocado por una úlcera por presión, puede resultar beneficioso oír música, la meditación, otras distracciones, mantener conversaciones así como la contemplación de imágenes guiadas. (Fuerza de la 6.- Administrar regularmente la medicación para el dolor, siguiendo la dosis apropiada, para controlar el dolor crónico según la Escala de Dosificación de la Organización Mundial de la Salud. (Fuerza de la 7.- Promover el cambio de postura del paciente como un medio para reducir el dolor, siempre que se actúe de acuerdo con los deseos del individuo. (Fuerza de la Evidencia = C) Reducción del dolor en el desbridamiento 1.- Seguir las medidas adecuadas de control del dolor, incluyendo dosis adicionales en los momentos en que se manipule la herida, se la limpie, se cambien los apósitos, se desbride la herida, etc. (Ver las secciones sobre limpieza, apósitos, desbridamiento, etc. para recomendaciones específicas adicionales). (Fuerza de la 2.- Considerar el uso de opiáceos tópicos (diamorfina o benzidamina 3%) para reducir o eliminar el dolor de las úlceras por presión. (Fuerza de la Evidencia = B) 3.- Aplicar medicamentos tópicos siguiendo las indicaciones del fabricante para lograr que haga efecto antes de realizar tratamientos en la herida. (Fuerza de la Tratamiento del dolor crónico 1.- Tratar el dolor persistente (neuropático) de la úlcera por presión con un anestésico local o un adyuvante (antidepresivo o antiepiléptico), así como con estimulación transcutánea de los nervios, compresas templadas, o antidepresivos tricíclicos. (Fuerza de la 2.- Delegue al individuo con dolor crónico relacionado con una úlcera de presión a las unidades clínicas apropiadas sobre el dolor y / o heridas. (Fuerza de la Educar a los individuos, a sus familiares y a los profesionales de la salud 1.- Informar a los individuos, a sus cuidadores, y a los profesionales de la asistencia sanitaria sobre las causas, la valoración y el tratamiento de las úlceras por presión. (Fuerza de la Superficies de apoyo para el tratamiento de las úlceras por presión Esta sección expone recomendaciones de superficies de apoyo para individuos con úlceras por presión ya desarrolladas. Consultar la sección sobre Superficies de

19 apoyo en la Guía de prevención para obtener información sobre prevención de úlceras por presión adicionales y consejos generales sobre posicionamiento. Consultar en el Glosario de la Guía de Práctica Clínica los términos seleccionados y las definiciones asociadas con las superficies de apoyo. Las superficies de apoyo por sí solas ni previenen ni curan las úlceras por presión. Deben ser utilizadas como parte de un programa total de prevención y tratamiento. Cuando las úlceras por presión se deterioran o no logran curarse, el profesional sanitario debería considerar sustituir la superficie de apoyo actual por una que mejore la redistribución de la presión y el microclima (control del calor y la humedad) del individuo. Cambiar la superficie de apoyo es solamente una de las estrategias a tener en cuenta. El individuo y su úlcera por presión deberían volver a ser evaluados. Las intervenciones preventivas y los cuidados locales de la herida deberían también intensificarse si fuera necesario. Un aumento significativo de la situación de riesgo puede también provocar dicha reevaluación del individuo y de la superficie de apoyo. Recomendaciones generales Superficies de apoyo 1.- Ofrecer una superficie de apoyo acorde con las necesidades del individuo de redistribución de la presión, reducción del cizallamiento, y control del microclima. (Fuerza de la 2..- Sustituir el actual colchón por una superficie de apoyo que proporcione una mejor redistribución de la presión, la reducción del cizallamiento, y el control del microclima del individuo si éste / ésta : No puede colocarse en una postura en la que no exista contacto con la úlcera Tenga úlceras por presión en dos o más superficies sobre las que gire (por ejemplo, el sacro y el trocánter), limitando las opciones de giro No llegue a curar o muestre deterioro de la úlcera a pesar de recibir los cuidados globales adecuados Sufra un alto riesgo de padecer úlceras adicionales Toca el fondo de la actual superficie de apoyo (Fuerza de la 3.- Si las úlceras por presión no se están curando: 3.1. Volver a evaluar al individuo y a su úlcera(s) por presión Intensificar las estrategias de prevención como se ha indicado Considerar el cambio de la superficie de apoyo para mejorar la redistribución de la presión, la reducción del cizallamiento, y el control del microclima según las necesidades del individuo. (Fuerza de la 4.- Antes de sustituir el colchón actual: 4.1. Evaluar la efectividad de la prevención anterior y actual y los planes de tratamiento.

(Video) Prevención de úlceras por presión

20 4.2. Establecer objetivos del tratamiento de acuerdo con los objetivos del individuo, así como con sus valores y estilo de vida. (Fuerza de la 5.- Escoger una superficie de apoyo acorde con las necesidades del individuo. Considerar los siguientes factores: Número, gravedad, y localización de la(s) úlcera(s) por presión, Riesgo de úlceras por presión adicionales; Necesidad de factores adicionales, como la capacidad de controlar la humedad, la temperatura, y /o la fricción / cizallamiento. (Fuerza de la 6,. Escoger una superficie de apoyo que resulte compatible con el entorno de cuidados. (Fuerza de la 7.- Evaluar la idoneidad y funcionalidad de las superficies de apoyo tras cada encuentro con el paciente. (Fuerza de la 8.- Comprobar que la superficie de apoyo está aún funcionando según sus especificaciones originales antes de usarla con un individuo que presente una úlcera por presión. (Fuerza de la 9.- Identificar y prevenir las complicaciones potenciales del uso de las superficies de apoyo. Consultar le Guía de práctica clínica para obtener más detalles. (Fuerza de la 10.- Escoger los dispositivos de posicionamiento y las compresas para la incontinencia que sean compatibles con la superficie de apoyo. Limite la cantidad de ropa de cama y de compresas sobre la cama. (Fuerza de la Colocación del enfermo 1.- No colocar al enfermo directamente sobre su úlcera por presión. (Fuerza de la 2.- Continuar realizando cambios posturales y recolocando al individuo sin tener en cuenta la superficie de apoyo utilizada. Establecer una frecuencia de cambios basándose en las características de la superficie de apoyo y la respuesta del individuo. (Fuerza de la 3.- Inspeccionar la piel en busca de daños adicionales cada vez que se gire a un individuo o se le recoloque cuando se encuentre acostado. No girar al individuo sobre una superficie del cuerpo que esté dañada o que siga enrojecida debido a un episodio previo de carga por presión, sobre todo si el área enrojecida no es blanqueante (es decir, una úlcera por presión de Categoría / Estadio I). (Fuerza de la 4.- Limitar la elevación de la cabecera de la cama a 30 grados para los pacientes encamados, a menos que esté contraindicado por su estado médico. Aconsejar a los pacientes que duerman de lado con una inclinación de 30 a 40 grados o bien que duerman completamente echados en la cama si esto no está contraindicado. (Fuerza de la

21 5.- Usar las ayudas para la transferencia, para reducir la fricción y el cizallamiento. Elevar no arrastrar al paciente cuando se le esté recolocando. No dejar ningún tipo de equipamiento móvil o que se utilice para el manejo del paciente debajo de éste después de utilizarse. (Fuerza de la 6.- Aumentar la actividad tan rápido como se tolere. (Fuerza de la 7.- No dejar al individuo sobre una cuña más tiempo del necesario. (Fuerza de la 8.- No utilizar dispositivos en forma de anillo o donut. (Fuerza de la 9.- No aplicar dispositivos de calor (por ejemplo, botellas de agua caliente, compresas de calor, calentadores incorporados a la cama) directamente sobre las úlceras por presión. (Fuerza de la El calor aumenta el ritmo metabólico, produce sudoración, y disminuye la tolerancia de los tejidos a la presión. Cuando el calor corporal no puede disiparse, aumentará el riesgo de maceración de la piel y esto podrá dificultar la curación. Úlceras por presión de Categorías / Estadios I y II Nota: La elección de una superficie de apoyo es compleja y no puede venir determinada solamente por la categoría / estadio de la úlcera. Cuando el paciente está encamado 1.- Considere el empleo de espuma de una mayor especificación o superficies similares de apoyo a la redistribución de la presión que no funcionen con motor para las úlceras por presión de Categorías / Estadios I y II. (Fuerza de la 2.- Evitar la elevación prolongada del cabecero de la cama y una posición encorvada que ejerza más presión y cizallamiento sobre el sacro y el coxis. (Fuerza de la Evidencia = C) Cuando el paciente está en una silla 1.- Utilizar un cojín para la redistribución de la presión en la silla que utilicen los individuos con úlceras por presión de Categoría / Estadio I o II. (Fuerza de la Evidencia = C) 2.- Reducir al mínimo el tiempo sentado y consultar a un especialista en la colocación de los pacientes si las úlceras por presión empeoran sentando al paciente sobre la superficie escogida. (Fuerza de la 3.- Asegurarse de que los pies se encuentran en contacto directo bien con el suelo o bien con un banquito para los pies, o bien se apoyen en algún tipo de reposapiés cuando se está sentado erguido en una silla al lado de la cama o en una silla de ruedas. (Fuerza de la

22 4.- Si es necesario sentar al paciente con úlceras por presión sobre el sacro / cóxis o los isquiones, limite estos períodos sentado a tres veces al día durante 60 minutos o menos. Solicitar a un especialista en la colocación de los pacientes que le recete una superficie de apoyo apropiada y / o técnicas de colocación para evitar o minimizar la presión sobre la úlcera. (Fuerza de la 5.- Evitar sentar a un individuo con una úlcera isquial en una postura totalmente erguida (en una silla o en la cama). (Fuerza de la 6.- Modificar los horarios para sentar al paciente y volver a evaluar la superficie utilizada para sentar al individuo así como la postura del mismo si la úlcera empeora o no llega a mejorar. (Fuerza de la Úlceras por presión en los talones de Categorías / Estadios I y II Nota: La elección de una superficie de apoyo es compleja y no puede venir determinada solamente por la categoría / estadio de la úlcera. Aliviar la presión bajo el tobillo(s) con úlceras por presión de Categorías / Estadios I o II colocando las piernas sobre una almohada para alejar los talones de la cama o también pueden usarse dispositivos reductores de la presión que eleven los talones. (Fuerza de la Evidencia = B) Heridas en el tejido profundo Nota: La elección de una superficie de apoyo es compleja y no puede venir determinada solamente por la categoría / estadio de la úlcera. Colocar al individuo de modo que no se ejerza presión sobre el área(s) que se sospeche que padezca una herida en el tejido profundo pero que mantenga la piel intacta. Si la presión sobre esta área no puede aliviarse mediante la recolocación, evaluar al individuo y proporcionarle una superficie de apoyo que se adecue a sus necesidades, teniendo en cuenta la redistribución de la presión, la reducción del cizallamiento, y el control del microclima. Mantener al individuo sin apoyar esta área tanto como sea posible. (Fuerza de la Úlceras por presión de Categorías / Estadios III, IV e inclasificables Nota: La elección de una superficie de apoyo es compleja y no puede venir determinada solamente por la categoría / estadio de la úlcera. Colocar al individuo de modo que no se ejerza presión sobre el área(s) con úlceras por presión de Categoría / Estadio III, IV o inclasificables. Si no puede aliviarse la presión sobre esta área mediante la recolocación o si hay úlceras por presión en múltiples superficies de giro, evaluar al individuo y proporcionar una superficie de apoyo que se adecue a sus necesidades, teniendo en cuenta la redistribución de la presión, la reducción del cizallamiento, y el control del microclima. Mantener al individuo sin apoyar esta área tanto como sea posible. (Fuerza de la Evidencia = B) Dentro de la Guía de práctica clínica consultar el resumen de las investigaciones sobre el uso de varias superficies de apoyo para crear un entorno propicio para la curación de las úlceras por presión de Categorías / Estadios III, IV, o inclasificables. Es responsabilidad del profesional sanitario ofrecer la superficie de apoyo más apropiada

23 dependiendo de las necesidades del individuo de redistribución de la presión, control del microclima y comodidad. Úlceras por presión en el talón de Categoría / Estadio III, IV e inclasificables Nota: La elección de una superficie de apoyo es compleja y no puede venir determinada solamente por la categoría / estadio de la úlcera. 1.- Colocar la pierna en un dispositivo que eleve el talón de la superficie de la cama, descargando completamente la presión de la úlcera. (Fuerza de la 2.- Utilizar el dispositivo siguiendo las instrucciones del fabricante. (Fuerza de la 3.- Asegurarse de que el dispositivo no está demasiado apretado y que no origina un daño por presión adicional. Comprobar el emplazamiento del dispositivo con más frecuencia en el caso de individuos con neuropatías, enfermedades arteriales periféricas, edemas en las extremidades inferiores; o aquellos propensos a desarrollar un edema. (Fuerza de la 4.- Retirar el dispositivo periódicamente para valorar la integridad de la piel. (Fuerza de la Casos especiales La mayoría de las pautas expuestas anteriormente han generado recomendaciones generales que no se adecuaban a las necesidades especiales de los enfermos críticos, los pacientes con lesión medular y los pacientes bariátricos. Estas recomendaciones se encaminan a las necesidades únicas que presentan estos pacientes especiales en cuanto a la redistribución de la presión, la reducción del cizallamiento, y el control del microclima. Enfermos críticos 1.- Considerar la necesidad de cambiar las superficies de apoyo de los individuos con una oxigenación local y sistémica y una perfusión pobre para mejorar la redistribución de la presión, la reducción del cizallamiento, y el control del microclima y utilizar otras ayudas adicionales (por ejemplo, ayuda a la hora de girar al paciente, percusión) según sea necesario. (Fuerza de la 2.- Considerar la necesidad de cambiar las superficies de apoyo de los individuos que no pueden girarse por razones médicas, como inestabilidad espinal e inestabilidad hemodinámica. Reanudar las recolocaciones rutinarias tan pronto como se estabilicen estas condiciones. (Fuerza de la 3.- Considerar la realización de giros lentos y graduales con tiempo suficiente para estabilizar el estado hemodinámico y de oxigenación. (Fuerza de la

24 Algunos pacientes son realmente demasiado inestables para poder girarlos. Sin embargo, debería considerarse cuando sea posible realizar los giros más lentamente o en pequeños incrementos que permitan la estabilización de los signos vitales. 4.- Considerar la realización de pequeños cambios de posición más frecuentemente para así permitir algún tipo de reperfusión en los individuos que no pueden tolerar cambios mayores en la posición del cuerpo con frecuencia. Los cambios pequeños no sustituyen a los cambios de superficie de apoyo cuando sean necesarios ni tampoco a los giros (cambios mayores en la posición del cuerpo) cuando resulte posible. (Fuerza de la 5.- Evitar las heridas por cizallamiento cuando se utilicen ayudas para la rotación lateral. Valorar la piel frecuentemente en busca de heridas por cizallamiento. (Fuerza de la Rotación lateral en los individuos sin úlceras por presión 6.- Sujetar al paciente con almohadones especiales (proporcionados por el fabricante) para evitar el cizallamiento del sacro cuando se utilicen ayudas para la rotación lateral de individuos sin úlceras por presión. El individuo debería alinearse adecuadamente en el centro de la superficie. (Fuerza de la 7.- Seguir girando al individuo y valorar la piel en busca de daños por presión y cizallamiento. No proseguir con la rotación lateral tras el primer signo de daño en los tejidos, y volver a evaluar al individuo y la superficie de apoyo. (Fuerza de la Evidencia = C) 8.- Cambiar la superficie de apoyo de rotación lateral por un sistema de apoyo con una redistribución de la presión mejorada, que ofrezca reducción del cizallamiento, y control del microclima y que no rote cuando haya evidencias de heridas por cizallamiento. Colocar al individuo de manera que no se ejerza presión en el área de la herida tanto como sea posible. (Fuerza de la Rotación lateral en individuos con úlceras por presión 9.- Considerar métodos alternativos de redistribución de la presión (o evitar las camas de rotación lateral) en el caso de individuos con úlceras por presión en el sacro o en los glúteos. (Fuerza de la 10.- Librar de presión a la úlcera(s) en el caso de individuos que sigan una terapia de rotación lateral. (Fuerza de la evidencia = C) 11.- Inspeccionar la úlcera por presión y la piel circundante en busca de heridas por cizallamiento cada vez que se cambien los apósitos. Las heridas por cizallamiento pueden aparecer como deterioro de los bordes de la úlcera, cavitaciones, y / o aumento de la inflamación de la piel circundante a la úlcera o de la misma úlcera. (Fuerza de la El uso continuado de la rotación lateral puede ser necesario en el caso de individuos con insuficiencia respiratoria. En todos los casos, los riesgos y beneficios de una rotación

(Video) Úlceras por presión en tiempos de Covid

25 lateral continuada deberían sopesarse en el caso de los individuos que ya tengan úlceras por presión. Pacientes con lesión medular Idealmente las úlceras isquiales deben curarse en un entorno en el que las úlceras no sufran presión ni otras tensiones mecánicas. Puede prescribirse reposo total en la cama para crear un entorno libre de presión para las heridas. Sin embargo, este enfoque acarrea complicaciones físicas potenciales (por ejemplo, pérdida de masa muscular, pérdida de forma física, complicaciones respiratorias), daños psicológicos, aislamiento social, y problemas económicos para el individuo y su familia. Lograr el equilibrio de las necesidades físicas, sociales y psicológicas por un lado y la necesidad de quitar toda la presión posible del cuerpo (es decir, reposo total en la cama) provoca la aparición de un problema difícil de resolver tanto para el individuo como para el profesional sanitario. El uso de una silla de ruedas es imperativo en el caso de individuos con lesión medular. Puede llegar a ser necesario restringir el tiempo que el individuo puede estar sentado cuando haya úlceras en las superficies sobre las que el individuo se sienta. Los cojines de asiento deben ser de distribución uniforme de carga y de alta inmersión. Consultar las guías médicas del Consorcio sobre lesionados medulares para encontrar información adicional. Pacientes en sillas de ruedas 1.- Remitir a los individuos a un profesional para evaluar si es inevitable sentarse en una silla. (Fuerza de la 2.- Elegir un cojín que efectivamente redistribuya la presión alejándola de la úlcera por presión. (Fuerza de la 3.- Individualizar la prescripción de la silla de ruedas y de superficies de apoyo para el asiento y los equipos asociados a la postura y a la redistribución de la presión. (Fuerza de la 3.1. Tener en cuenta el tamaño y configuración corporales para una óptima selección de los sistemas para sentarse. (Fuerza de la 3.2. Determinar los efectos de la postura y las deformidades del paciente en la redistribución de la presión. (Fuerza de la 3.3. Considerar las necesidades de movilidad y el estilo de vida a la hora de seleccionar la superficie(s) de apoyo. (Fuerza de la 3.4. Elegir y volver a evaluar periódicamente la silla de ruedas y los sistemas para sentarse de acuerdo con principios individualizados atropométricos, ergonómicos y funcionales. (Fuerza de la evidencia = C) Características y mantenimiento de la silla de ruedas y del cojín

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Author: Dean Jakubowski Ret

Last Updated: 11/25/2022

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